Sistemas de ignifugaciones

ignifugaciones

Los avances científicos y tecnológicos van de la mano con las necesidades y exigencias de la sociedad; de modo de poder dar solución a gran parte de sus problemas así como mejorar constantemente su calidad de vida. En tal sentido, las técnicas de ignifugaciones han evolucionado, logrando evitar o disminuir la propagación de incendios que se traducen en pérdidas materiales, humanas y naturales.

Son muchos los eventos catastróficos a lo largo del mundo, como consecuencia de combustiones no controladas. Iniciando desde el ocurrido en roma bajo el mandato del emperador Nerón, el cual transcurrió por más de ciento cincuenta horas. El incendio de Chicago, Estados Unidos, en los años 1871, atribuido a un mamífero que derramó queroseno. Así mismo, las enormes llames en Santander para la década de los cuarenta.

Pese a estas adversidades, surgen mejoras a los sistemas establecidos; en el caso de las ignifugaciones son cada vez más las técnicas contra incendio, mediante recubrimientos de elementos resistentes al fuego o simplemente con la combinación de materiales para obtener el mismo efecto. Evidentemente, es un trabajo complejo por estar en juego la seguridad de muchas personas, por lo que se debe acudir a expertos en el tema.

Cabe destacar, que la mayoría de estos sistemas de aislamiento térmico y protección pasiva tiene aplicación directa a las construcciones y textiles por ser los que más se propagan. No obstante, también hay una preparación de las personas ante este tipo de situaciones, siendo el orden y limpieza fundamental para lograr el objetivo.

  • Pintura intumescente: cubren la superficie del material en cuestión, ya que al estar a altas temperaturas se expanden, impidiendo la transferencia de calor. El espesor y la forma de esparcir es fundamental para obtener el resultado esperado.
  • Morteros: recubren totalmente el objeto, logrando un buen aislamiento. Algunos son cementosos y otros constituidos de perlita o vermiculita. Este último con punto de fusión en 1300ºC y baja conductividad térmica.
  • Espuma de poliuretano: proveniente de poliol e isocianato, es una excelente aislante térmico y acústico.

Son incontables las opciones que ofrece el mercado, pero para hacer la elección correcta debe haber una asesoría adecuada de los especialistas, garantizando que el trabajo sea efectivo y eficiente, especialmente si hay aspectos decorativos y estéticos

También te podría gustar...