Máquinas de carpintería de segunda mano: inversión inteligente

Un buen carpintero, sabe que es un excelente negocio invertir en máquinas de carpintería de segunda mano porque siguen siendo funcionales y se consiguen a precios realmente económicos. Por supuesto, influye mucho nuestra capacidad de saber elegir entre las que están mejor conservadas.

Pero poco importa que estén bien conservadas si al tenerlas en nuestro taller las dejaremos en manos de un personal inexperto, tanto al usarlas como para hacerles mantenimiento o bien, pese a tener un recurso humano excelente, no les ofrecemos los medios para que puedan conservarlas adecuadamente.

En este sentido, tenemos que pensar en el futuro y procurar que las máquinas de carpintería que compramos duren el mayor tiempo posible y, en ese periodo, prever lo necesario para sustituirlas cuando una reparación ya no sea suficiente para hacerlas funcionar.

Para asegurar un correcto mantenimiento es importante tener en cuenta las diferencias entre las máquinas eléctricas y las de uso manual, estar al tanto de la frecuencia recomendada para hacer tareas como la lubricación o limpieza general y comprobar que las piezas que las componen estén en buen estado y listas para funcionar.

Cuando se requiera repararlas, lo recomendable es usar los repuestos originales, ya que aunque otras alternativas puedan ser baratas, pudieran resultar incompatibles o eventualmente, causar perjuicios mayores.

Económico, pero de calidad

Saber invertir en productos y servicios económicos es necesario en toda empresa, no solo en las carpinterías. Pero la regla para aplicar esta estrategia exitosamente, es evitar sacrificar la calidad; En este sentido, comprar maquinaria es más sencillo, porque salvo que no se encuentre en buen estado, el mayor riesgo está en que se contrate personal inexperto para trabajar con ella.

Pero cuando lo que se contrata es un servicio, si hay que ser cautelosos. Un ejemplo de ello, es la imprenta online barata, todos sabemos que es más fácil y barato optar por esta alternativa, sin embargo no siempre obtenemos un resultado eficaz.

El problema está en que a diferencia del carpintero, que conoce su área y al ver los equipos de segunda mano y probarlos sabe cuáles son los indicados para su negocio, quien necesita imprimir folletos u otro tipo de documentos no necesariamente es experto en impresiones y conoce sobre la idoneidad de los métodos y demás factores que afectan la calidad del resultado.

Por esta razón, es que debemos estar atentos y procurar economizar pero no de forma exagerada, porque si en un negocio algo es extremadamente barato, algo debe estarle restando a la excelencia del trabajo para que sea así.

Recuerda que un cliente, antes que buenos precios, busca lo mejor. Por tanto, mantén cifras que sean atractivas pero ofrece un resultado que lo sea todavía más.

maquinas de carpinteria de segunda mano

También te podría gustar...